Casco Antiguo de Benidorm

Casco Antiguo - Hotel Rocamar

Para facilitar la visita al turista que pisa las calles de Benidorm, se han establecido desde el Ayuntamiento cuatro zonas. Encontraremos paneles indicativos de dirección, llamados Zonificación, en las entradas principales de la ciudad, así como en zonas más transitadas por los visitantes. En este caso abordamos el casco histórico de la ciudad.

Situación

Cruce Avenida de Ruzafa con Avenida Emilio Ortuño – Plaza del Castillo (Punta el Canfali), Puerto y Parque de Elche.

Tipo de zona

Calles pequeñas y generalmente peatonales, por lo que da sensación de abarrotamiento. Es sin duda una de las zonas más atractivas en lo que a elementos turísticos se refiere.

Qué ver en el casco histórico

El Casco Antiguo es el núcleo originario de Benidorm.

Aquí se centraba la vida en sus orígenes como pueblo pesquero. Divide las dos playas principales con un acantilado natural de piedras, conocido como Punta Canfali, y es donde se encontraba el Castillo construido en 1325. En el siglo XV el pueblo sufrió un ataque de piratas que destruyó parte del mismo y, después de que se reparara, en el Siglo XIX durante la Guerra de la Independencia fue completamente destruido.

Se construyó en 1972 una edificación baja que ocupaba el lugar que había dejado el Castillo. En un principio se instaló la Guardia Civil, y después pasó a ser la Biblioteca Municipal. El exterior estaba rodeado por una serie de cañones, para así poder recordar sus orígenes. En 2002 se procedió a la eliminación de la Biblioteca, quedando ahora una amplia plaza que acoge en verano a artistas y feriantes artesanos, y que se llena de música y turistas. Los cañones siguen vigilando la plaza como símbolo de lo que un día fue.

Lo que hoy podemos visitar es el Mirador de la Punta Canfali: el Balcón del Mediterráneo. Su balaustrada característica se construyó en la ciudad, es única, y es uno de los símbolos de la ciudad. El mirador tiene dos partes, una parte alta con bancos y zonas de descanso, y otra que baja unos escalones con bastante pendiente, y que ofrece unas vistas más cercanas al mar, con el Geiser en primer plano.

En la actualidad, este Geiser, si funciona, lo hace muy poco. Se detectó que el agua ayudaba a erosionar elementos de la zona, tales como la balaustrada, las edificaciones de la zona y las rocas que conforman la Punta Canfali. Por lo que si lo ves en funcionamiento serás todo un afortunado.

Para llegar a la Plaza del Castell, hay multitud de calles que confluyen hasta él, cualquiera de ellas tiene un encanto especial. Una subida bonita es por ejemplo por la Calle Alameda. Cuando llegas al inicio de la Calle Mayor, gira a la izquierda, es una calle que da directa al mar y toma la primera a la derecha, para subir por la zona de El Callejón. Edificios antiguos, calles empedradas y estrechas, arcos de piedra… Un pequeño redaño de lo que fue, dentro de una ciudad ya moderna.

En este punto verás la Parroquia de San Jaime, una de las más bonitas de la ciudad y cuya cúpula azulada es un símbolo muy fotografiado de Benidorm.

Desde la parte final de la Plaza del Castillo hacia el Puerto, baja una escalinata empedrada muy bonita. Su pasamanos es una cadena forjada de hierro, y en la actualidad es inquilina de multitud de candados que ponen parejas de enamorados, tanto de visitantes como de vecinos. Va a parar al Puerto y la Cala del Mal Pas.

No te pierdas en esta zona tampoco la particular calle Paseo de la Carretera. Es de las que más confluencia de gente encuentra. No es de extrañar, que de forma común se le llame “la calle del coño”, ya que muchas son las personas que encuentran a amigos y conocidos de su lugar de origen (“coño! Tu por aquí!”). No has visitado Benidorm si no pasas por aquí. Deriva en su parte final en el Parque de Elche.